
Convencer a mi mujer de que cumpliera mi fantasía erótica ha sido algo muy difícil, pero tras una noche de copas y bebiendo a destajo se ha animado a hacerlo, así que he llamado a mis amigos que estaban esperando.
Y hemos montado en mi casa una sesión de corridas por todo su cuerpo, que un principio no le había gustado, pero ya que estaba tan borracha finalmente ha decidido participar comiéndose toda polla que pudiera y recibiendo su buena dosis de esperma.

